PRECAUCIONES PARA PAGAR CON MEDIOS ELECTRÓNICOS
Hoy en día estamos conviviendo constantemente con la tecnología. Lo que hace 25 años atrás parecía de la edad de piedra pagando en efectivo o cuotas yendo a la entidad para cancelar la deuda, vemos que comprar cosas por medios electrónicos parecería algo utópico.
El mundo fue avanzando, la tecnología está en todas partes y es casi un hecho que si necesitamos tan siquiera buscar una información ya no recurrimos a otros medios como diccionarios, libros, documentales o bibliotecas públicas. Todo lo podemos encontrar en internet. Google ha transformado nuestra manera de buscar, adquirir, conocer y encontrar datos que buscamos, y Facebook la manera en que nos relacionamos.
También ha avanzado el comercio. Lo que en tiempos remotos de la historia humana comenzó con el trueque que permitía intercambiar bienes que uno poseía (un sobrante) con otros bienes que necesitaba, ante la necesidad de intercambiar bienes de diferentes naturaleza que fuera difícil concretarse, nacieron las monedas, sí, esas que son de metales, que todavía siguen en uso.
Luego vino el papel, un papel que aseguraba que alguien podía dejar sus monedas de oro en algún lugar, que cobraban cierta comisión por guardarlos y así nacieron los bancos. A cambio de ese resguardo y como medida de seguridad el banco daba a los que depositaban el oro, un billete con la cantidad correspondida para su posterior retiro.
Pronto ese billete reemplazó a las monedas y el efectivo en papel se transformó en el circulante por excelencia y el medio de pago más utilizado en el mundo durante casi toda la historia de la humanidad. Hasta hoy.
Hoy estamos en un momento de transición donde conviven diferentes modalidades de pago.
Medios Físicos: Efectivos, Cheques, Cheques de viajeros, Tarjetas de Crédito y Débito, Cajas de ahorro, Transferencias Bancarias. El dinero que se palpa de alguna manera.
Medios Digitales: Homebanking, Plataformas de Pago en Internet, Billeteras Virtuales, Aplicaciones de Pago para celulares. El billete que no se ve.
Pero sobre estos medios digitales quiero detenerme a comentar sobre su funcionamiento y cómo en él todavía la seguridad es vulnerable a los ataques y estafas del que podemos ser víctimas. En estos tiempos el comercio electrónico ha aumentado considerablemente, a tal punto que esas tiendas físicas a las que solíamos acudir están desapareciendo o transformándose en virtuales en el mejor de los casos.
También acompaña a este avance de la tecnología, la proliferación de comercio en plataformas virutales de compra-venta monopolizando regiones de mercados que pone en desventaja a cualquier casa comercial pequeña, pero con usuarios en crecimiento.
No está demás de decir que esos clasificados que salían en el diario también tienen su transformación en sitios web donde podemos poner a la venta algún televisor que ya no lo usamos, un lavarropas en desuso o algún bien personal que consideramos que podríamos sacar rédito, o simplemente objetos que ocupan lugar en la casa. Hay de todo.
En todos ellos, debemos hacer lo que la humanidad hizo siempre, comprar, vender, pagar o cobrar. El funcionamiento es el mismo que si lo hacemos de manera física. Entramos a alguna página de compras, elegimos el producto, si no tenemos cuenta, nos pedirán el registro, más que nada para poner nuestros datos y dirección. Luego damos “comprar”, elegimos si queremos hacer con tarjetas de crédito, débito, transferencia bancaria o imprimiendo un cupón y pagando en efectivo en algún local de pagos. El producto elegido llegará a nosotros en cuestión de días. También podemos pagar servicios desde el homebanking de nuestra cuenta bancaria o el resúmen de nuestra tarjeta eligiendo la cuenta, y agregando el monto a transferir.
Hoy día realizamos compras,pagamos las cuentas, servicios, impuestos y tarjetas de crédito por homebanking o billeteras virtuales. Todo esto lo hacemos por medios virtuales o internet. ¿Piensan que es seguro? Sí y No. Hoy día no puedes comprar algo de algún comercio con tarjeta de crédito si no llevas tu DNI. Pero a veces no te lo piden.
Lamentablemente las transacciones realizadas en medios de pagos electrónicos, son todavía vulnerables, más allá que cada vez se incrementan las medidas de seguridad. Pero a veces quedan ciertos baches abiertos para ventaja de algún hacker o ladrón que quiera apropiarse de lo ajeno. Todos podemos ser víctimas, y seguramente quién lo fue en su momento recibiendo algún billete falso o un vuelto menor al correspondido sin poder de reclamo. También las estafas as aggiornaron con el advenimiento de la tecnología.
Entonces, ¿Cómo evitar o reducir la posibilidad de ser estafados? Para ello elaboré una lista con algunas recomendaciones de seguridad a tener en cuenta cuando utilizamos medios de pagos digitales o virtuales. Veamos.
Medidas de seguridad
- Si tienes problemas con las tarjetas de crédito, recuerda que el banco o entidad emisora son los que te prestan el dinero, anota siempre los números de teléfonos para hacer reclamos, dudas, consultas e incluso para dar la baja. Visa, MasterCard, Cabal, Naranja o American Express, solo aportan la tecnología para hacer transacciones.
- No pierdas de vista nunca tu tarjeta de crédito o débito cuando vayas a pagar en algún restorán, estación de servicio o cualquier local. En ella están todos tus datos que si los copian podrían utilizarlos en algún sitio de compras con medidas mínimas de seguridad. En referencia a esto hay un caso de una usuaria de cierto banco, fue a un restorán, pagó con una tarjeta de débito tomaron una foto de su tarjeta y la utilizaron creando una cuenta (que la dueña de la tarjeta no tenía) en un sitio de billetera virtual con esos datos y extrajeron dinero de su cuenta de cajeros automáticos.
- Puedes tapar los números de seguridad de tu tarjeta si lo deseas, anotándolo en otro lugar para comprar y cargar el número cuando te pidan en una compra por medios electrónicos.
- Si tienes una cuenta de billeteras virtuales (Todo Pago, Mercado Pago, Paypal o PayU) no olvides configurar todos los mecanismos de seguridad que te ofrecen: activar notificaciones, alertas, envíos de correo, identificación de usuario, etc. Esto puede transformarse de vital importancia.
- Entra a tus cuentas de homebanking tanto del banco de tus tarjetas o también a los homebanking de Visa, MasterCard, Cabal, Amex, por lo menos una vez a la semana. Allí también puedes seguir todas las transacciones, compras y pagos hechos por ti. Si hay alguna irregularidad podrás detectarlo y comunicarte con los agentes emisores de tarjetas para saber las causas o bloquear la tarjeta para evitar que siga aumentando el daño.
- Si viajas al exterior demás está decir que tomes las mismas precauciones como si fueses a hacer compras en tu ciudad. Hay muchos casos de robos de identidad o clonación de tarjetas. Para ello es necesario que comuniques para las tarjetas que llevarás contigo el lugar o país que visites y la fecha aproximada (aunque pierdas privacidad, pero ganas en seguridad). Si alguien clonó tu tarjeta y hace una compra en tu país de residencia mientras la llevaste con vos de vacaciones, esto genera cierta incompatibilidad que el sistema detecta y cancelaría la compra del ladrón.
- Si realizas pagos con billeteras virtuales o homebanking, ten en cuenta siempre a qué usuarios, entes, o comercios realizas el pago, guardando el comprobante digital emitido para realizar posteriores reclamos.
- Realiza compras en sitios web donde aparezca la dirección “https” y en color verde por lo general, porque la “s” significa que el sitio es seguro.
- No lleves tus tarjetas a ninguna parte si no hay necesidad. Si se te pierde la billetera, a lo sumo tendrás que hacer los carnet nuevamente, pero es el mal menor, si consideramos que a esto se sumen compras de terceros usando tus tarjetas extraviadas. En caso de pérdida siempre llama a los operadores de tarjetas para bloquear inmediatamente.
- No reveles a nadie el pin de tus tarjetas ni lo escribas en el plástico.
Mi propuesta para los bancos, Medios de Pago Virtuales, u otros entes relacionados a las transacciones electrónicas por internet es que concienticen a los usuarios para que tomen todas las medidas de seguridad necesarios y como una alternativa o manera de reforzar la seguridad (no muy práctica, todavía) pero que puede ayudar es que los tres dígitos de seguridad del reverso de las tarjetas sean enviadas por correo o aplicación al dueño.
Con el tiempo el sistema puede ser eficiente, aunque se necesitaría tener un dispositivo de medio electrónico para recibir ese código en cada compra para pagar con las tarjetas ya sean de crédito o débito, en caso de transacciones por encima de cierto límite de dinero que consideramos puede ser perjudicial en caso de estafas.
Antes, no sé ahora, pero si hacías una compra de un valor mayor a lo que consideran normal, te hacían un llamado para corroborar tus datos o simplemente para saber si estabas haciendo esa compra.
Espero que este artículo te sirva para tus futuras operaciones comerciales en internet. Un abrazo.